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Ingerir suficiente líquido no sólo repercute positivamente en nuestra salud, sino también, en nuestra apariencia física.

¿Cuánto debemos beber?

El Consejo General de Colegios Oficiales de Farmacéuticos (CGCOF) recomienda consumir entre 2 y 2,5 litros de líquidos a lo largo del día, entre los que se incluye el agua que proviene de los alimentos. Las frutas y verduras contienen también un gran aporte de líquidos que nos pueden ayudar a mantener un correcto nivel de hidratación. Sin embargo, las comidas copiosas requieren un aporte suplementario de bebida. Por ello en verano es recomendable que nuestra dieta incluya muchas ensaladas, cremas de verduras y fruta.

¿Cuándo debemos beber?

La sed es una señal que nos avisa que hay que beber líquidos. No es saludable aguantar sin beber; al contrario, tal como explica el CGCOF, se debe beber sin esperar a tener sed.

Hay que prestar atención muy especial a las situaciones que pueden favorecer la deshidratación, como el calor y la sequedad ambiental anormalmente elevados, fiebre, diarreas, vómitos, etc. Los síntomas que orientan hacia un cuadro de deshidratación son, entre otros, la sed, la sequedad de las mucosas y de la piel, la disminución de la cantidad de orina y, en casos más graves, una pérdida brusca de peso, la orina oscura y concentrada, la somnolencia, la cefalea y la fatiga extrema.

¿Qué debemos beber?

El agua y otras bebidas con diferentes sabores son necesarias para asegurar una adecuada hidratación. En situaciones de deshidratación leve, el CGCOF recomienda el consumo de bebidas con sales minerales, en concreto sodio, o refrescos con azúcares de absorción rápida, que pueden facilitar una mejor rehidratación.

Es de ayuda consumir frutas y verduras frescas que tienen alto porcentaje de agua en su composición, así como consumir preparaciones como batidos, gelatinas, sopas frías u otras que también presentan alta cantidad de líquidos.

Además de beber más líquidos, lo ideal es echar mano a más frutas y verduras, a un buen gazpacho, una limonada, una gelatina o bien, yogures y batidos que también contienen líquidos y electrolitos que contribuyen a cuidar la dieta de cara al verano al favorecer una buena hidratación.

¿Qué no debemos beber?

El tipo de bebida que debe evitarse es el alcohol, pues no sólo no ayuda a evitar la deshidratación, sino que empeora su curso.